Aunque nuestros auriculares no deberían requerir mantenimiento regular, puedes usar los siguientes materiales para limpiarlos: Un recipiente con agua tibia y jabón (el detergente funcionará bien) Un paño suave Un cepillo de dientes Una toalla pequeña Humedece el paño suave en agua con jabón. No empapes el paño; en su lugar, mójalo un poco. Limpia suavemente las almohadillas de los auriculares con el paño húmedo. Para los residuos más persistentes, usa un cepillo de dientes seco para aflojarlos y luego límpialos con el paño. Después, déjalos sobre la toalla para que se sequen al aire. Una vez secos, puedes volver a usarlos con seguridad.